El Estado se queda con el 58,2% de la renta agrícola, según FADA
El índice FADA de septiembre mostró una reducción en la participación del Estado sobre la renta agrícola, que pasó del 69% registrado en junio al 58,2%. La mejora para el productor no estuvo vinculada a una menor carga impositiva, sino principalmente a mejores precios de los granos y a una baja en el valor de la urea.
Así lo explicó al micro radial Suma Tecnología Nicolle Pisani Claro, economista jefe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), quien señaló que la mejora en los precios internacionales también se trasladó al mercado local, mientras que los costos se mantuvieron relativamente estables. En particular, destacó la disminución del precio de la urea, un insumo de fuerte incidencia en cultivos como el trigo.
El índice presenta diferencias según cada producción: soja registra una participación estatal del 61%, girasol del 57%, trigo del 55,5% y maíz del 53,8%. Pisani Claro explicó que los productores afrontan distintos impuestos nacionales, provinciales y municipales, pero que la principal diferencia entre cultivos está dada por los derechos de exportación, con mayor incidencia en la soja.
En el caso de Córdoba, la economista destacó además el impacto del transporte. Para el maíz, cultivo de fuerte presencia en la provincia, el flete representa aproximadamente el 27% de los costos, frente al 17% estimado para Santa Fe. “Cada 10 camiones que salen de la provincia de Córdoba de maíz, dos se van en concepto de flete”, graficó.
Ante esta situación, planteó como alternativa la transformación de las producciones en origen, particularmente del maíz, mediante la generación de carnes o biocombustibles, para reducir el impacto relativo de la distancia a los puertos.
Pisani Claro también explicó que los conflictos internacionales pueden repercutir directamente sobre el agro argentino. La guerra entre Rusia y Ucrania, por ejemplo, generó modificaciones en los precios internacionales de productos como el trigo y el girasol, con impacto posterior en el mercado local. En otras mediciones, además, conflictos logísticos y aumentos en el precio de la urea habían presionado sobre los costos.




Respecto de la distribución de la carga tributaria, indicó que el 55,6% corresponde a impuestos nacionales no coparticipables, donde se incluyen los derechos de exportación. A esto se suman impuestos nacionales coparticipables, como Ganancias, los tributos provinciales —que en Córdoba incluyen principalmente inmobiliario rural y sellos— y tasas municipales, que representan alrededor del 1%.
Durante la entrevista, Pisani Claro también confirmó la realización de la Cena Anual de Recaudación de FADA, prevista para el viernes 6 de noviembre en Río Cuarto, con la participación de empresas, productores y referentes de la región.
